Todo parecía
encarrilado a devolver, por fin, la esencia del Rallye de Portugal a la zona
norte del país luso, allí donde latía, tradicionalmente, el corazón del que
fuera en su día el mejor rallye del mundo. La FIA se mostraba
decidida a apoyar el cambio, las Cámaras Municipales de las localidades más
septentrionales de la geografía portuguesa estaban ávidas de volver a acoger el
rallye con los brazos abiertos, hasta la sala de prensa del Estadio del Algarve
lucía el pasado mes de marzo ante los ojos del visitante, como una premonición,
con sus paredes decoradas a base de fotografías recientes del tramo de Fafe y
sus mareas humanas.
Por todo ello, la
noticia de que el rallye regresaría de una vez por todas a los caminos del
norte en 2014 se asumía como una realidad casi inamovible. Al menos, todos los
indicios así lo indicaban. Pero, en cuestión de días, la aguja de la brújula,
que apuntaba ya en esa dirección, ha vuelto a virar de repente hacia el sur...
Paradójicamente, el
principal escollo con el que se ha encontrado el Automóvil Club de Portugal a
la hora de consumar el traslado del rallye a la zona norte del país ha sido la
falta de entendimiento con las autoridades de Oporto, precisamente la ciudad
que se postulaba como epicentro de la carrera en caso de haberse formalizado la
reorientación geográfica y espiritual del rallye.
Según un comunicado
oficial emitido por los responsables del ACP, todas las Cámaras Municipales
consultadas habían respondido afirmativamente a la propuesta de recuperar la
franja norteña de Portugal como escenario de la prueba para los tres próximos
años, todas, salvo Oporto, cuyo presidente no ha pronunciado todavía su opinión
a los organizadores del evento, según su propio testimonio, por no querer
comprometer los planes de la persona que le pueda relevar en el cargo tras las
próximas elecciones municipales, que se celebrarán en el mes de noviembre.
Para más inri, de
acuerdo con la nota divulgada por el ACP, "de los tres candidatos con posibilidades de ganar"
dichos comicios solo uno de ellos ha formalizado su compromiso con el rallye en
caso de resultar elegido en las urnas. Con lo cual, el respaldo gubernamental
de la ciudad que se pretendía como nuevo epicentro del rallye no estaba
asegurado ni mucho menos, ni parecía que pudiese estarlo, como pronto, hasta el
próximo otoño.
En vista de este
conflicto de índole política que se ha generado, calificado por el ACP como una
falta de "responsabilidad,
seriedad y voluntad" por parte de la Cámara de Oporto, los
organizadores del rallye han decidido desestimar, por ahora, el cambio de
emplazamiento, y mantener el Algarve y la zona meridional del país como centro
de operaciones de la prueba, como mínimo un año más. Así pues, el Rallye de
Portugal deberá seguir rondando en el sur al menos hasta 2014 antes de poder
ver de nuevo las verdes montañas del norte...