El discurso
en loor de Kris Meeke, las alabanzas que dedicó hace unos días al
británico el benefactor del equipo Citroën, Khalid Al Qassimi, por la reciente
actuación del piloto norirlandés en Finlandia (donde se accidentó
en el penúltimo tramo cuando rodaba quinto en su debut con el DS3 WRC, veinte
meses después de su última aparición mundialista), se han visto reflejadas en
la realidad antes, incluso, de lo esperado.
El lugarteniente de
Abu Dhabi en las filas del equipo francés escribió la pasada semana en su
Twitter que se estaba planteando brindar una nueva oportunidad a Meeke. Y,
ciertamente, la noticia no se ha hecho esperar.
En este caso, en detrimento de
Dani Sordo. Para vanagloria de la
Prensa británica, el gabinete de comunicación de Citroën acaba de hacer oficial
que el pelirrojo del Ulster relevará al piloto español en el seno de la
estructura escarlata para la próxima prueba de tierra del Mundial, el Rallye de
Australia (12-15 de septiembre).
Pese a la escasa diferencia que separa actualmente a sus dos pilotos en la general del campeonato tan solo 4 puntos- después del rallye de casa para Hirvonen y antes de la primera cita de asfalto puro del calendario (el terreno predilecto de Sordo), la marca francesa ha decidido permutar a Meeke por Dani y no por Mikko, quien formará pareja con el pelirrojo norirlandés en los caminos de Down Under, el rallye en el que más victorias ostenta hasta ahora el menudo piloto finlandés -tres, todas ellas con Ford.
Esta decisión tomada
en consenso con el piloto cántabro, según ha puntualizado el responsable deportivo
de la marca, Yves Matton se asemeja a la que aplicó en el verano de 2010 el
hombre que dirigía en aquel entonces las actividades deportivas del Grupo PSA,
Olivier Quesnel, por la cual Sébastien Ogier ascendió a la estructura oficial
en las pruebas de tierra que se celebraron a partir de Finlandia, cediéndole
para esos rallyes su sitio en el equipo Júnior a Dani Sordo.